VM. Los guaraníes son una cultura originaria que sabe vivir en la selva. Pindo Poty, La flor de la palmera abre ahora sus puertas al turismo de gestión comunitaria y ofrece caminar sus senderos, el secreto de los árboles y escuchar los coros como sus saltos de agua…
En plena selva de la Reserva Yaboti, muy cerca de los saltos del Moconá y a 280 km de la Capital provincial. Se accede por la Ruta Provincial Nº 2, camino al Moconá, hasta el empalme con la Ruta 15, hasta Colonia La Flor, luego se toma un camino vecinal hasta la aldea Pindo Poty.
Allí recibe a los visitantes el cacique de la aldea, siempre dispuesto a intercambiar experiencias, contando su cultura y ofreciendo al turista sus productos artesanales.
El visitante puede realizar un recorrido por la selva, por senderos hechos en el monte, acompañados por una guía aborigen, quien relata las técnicas de caza con trampas y revela algunos misterios de la medicina guaraní.
Además se puede disfrutar del arroyo Paraíso, que posee hermosos saltos rodeados de selva y sin duda alguna el turista no se ira de la aldea sin escuchar al coro guaraní.